Todos intentamos encontrar el equilibrio entre envejecer con gracia y no parecer más viejos de lo que en realidad somos. 

Con el paso del tiempo nuestro cuerpo comienza a reflejar los signos de la edad, seguramente lo primero que piensas que envejece es tu rostro y la verdad no es así.

 

A continuación te diremos que partes de tu cuerpo te descubren esos añitos de más, toma nota y dale mayor atención a esas partes.

  • Las manos, al estar siempre expuestas a sustancias químicas y cambios bruscos de temperatura, es una de las partes del cuerpo que más sufren. Por eso suelen aparecer en esta zona las primeras arruguitas, manchas o verse más las venas.
  • Los pies, la piel también se estropea con el paso de los años, es más fina, por lo que las venas se marcan más, presenta arrugas, durezas, callosidades e incluso se pueden desarrollar enfermedades como los dedos en martillo, los juanetes, etc.
  • La cara interna de los brazos, es otra zona que delata el paso del tiempo, ya que pierde firmeza y suele acumular grasa que da lugar a un feo descolgamiento. Aunque se pueden utilizar cremas, hacer ejercicios e incluso someterse a alguna operación estética, no siempre es fácil mantener los brazos tersos cuando pasan los años.
  • El pelo también envejece, aunque nos parezca increíble, y no solo a través de la característica coloración grisácea de las canas... El pelo pierde fuerza, se debilita y en consecuencia pierde volumen. ¿Alguna vez te has preguntado por qué la mayor parte de las mujeres se cortan el pelo a una cierta edad? Ahí tienes la respuesta.
  • Las rodillas, por mucho ejercicio y dieta sana que lleves las rodillas son una de esas zonas del cuerpo difíciles de mantener jóvenes. Por una parte, suelen presentar cúmulos de grasa en la zona interna, por otra parte, flacidez que se traduce en feos pliegues.
  • El cuello y el pecho, son muchas veces unos grandes olvidados en nuestros tratamientos habituales. Y es injusto... porque si les prestaramos la misma atención que al rostro envejecerían más tarde. Las arrugas, la flacidez, las manchas son los principales problemas que sufren estas zonas, difíciles de tratar con cirugía estética.

  • El contorno de los ojos, es una de las zonas más delicadas y eso que al estar en el rostro solemos cuidarla más que otras. Sin embargo es difícil luchar contra, por ejemplo, la caída de los párpados, que da lugar a las antiestéticas bolsas.

  • Las orejas y la nariz, estas zonas no dejan de crecer toda la vida... Poco a poco, pero crecen siempre y es normal que las personas en la tercera edad tengan ambas zonas más grandes que de jóvenes.

  • Las cejas y las pestañas, las cejas finas, que tanto se llevaron en los 90, se identifican con el envejecimiento, porque con el paso de los años el vello se cae, pierde fuerza, está más débil... De igual forma el vello de las pestañas se va cayendo. Así se entiende el éxito cada vez mayor de las extensiones de pestañas.

  • Los codos, la piel se estira y contrae tantas veces a lo largo de nuestra vida, que es normal que tienda a caerse. Este proceso se nota más en el caso de las mujeres, porque no tenemos musculatura alrededor capaz de sujetarla.

"Quien conserva la facultad de ver la belleza, no envejece"

Franz Kafka