Ha tardado en llegar, pero parece que el frío llama a la puerta...

Las bajas temperaturas de esta época afectan a nuestra piel... Esta se encuentra expuesta a los cambios climáticos, siendo las zonas más sensibles a las bajas temperaturas las mejillas, los labios, el cuello, el escote y las manos.

Por todo ello, es importante tener en cuenta una serie de consejos...

  •  Hidratación y más hidratación. Esto es especialmente importante en aquellas personas que padecen algún tipo de dermatosis (dermatitis atópica, soriasis…). Un emoliente adecuado (a base de lanolina, urea, etc.) ayudará a mantener una piel sana durante el invierno.
  •  Ojo con los productos limpiadores. No conviene utilizar aquellos que puedan ser demasiado agresivos para el lavado de cara y cuerpo. Escoge productos suaves y testados dermatológicamente.
  •  El agua... ni muy caliente ¡ni muy fría! Lo ideal es el agua tibia y no ducharse más de una vez al día, ya que esto aumentaría la deshidratación de la piel.
  •  Hidratar los labios y protegerlos de la luz ultravioleta. Los labios sufren mucho en invierno, más aún si se tiene alguna alteración de base (queilitis atópica, actínica…).
  •  No olvidar las gafas de sol y la protección solar, importante aplicar a diario también en invierno, especialmente en zonas donde haya nieve, ya que ésta refleja el 80% de la radiación solar.
  •  Huir de los cambios bruscos de temperatura, ya que esto aumenta la posibilidad de aparición de capilares dilatados (telangiectasias o arañas vasculares) en la cara (especialmente mejillas).
  •  Cuidar la alimentación: aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes. No olvidar beber entre 1,5-2 litros de agua al día.
  •  Evitar el tabaco y el alcohol: repercuten de forma negativa en la salud de nuestra piel, generando radicales libres. Además, el alcohol empeora la dilatación capilar facial.

Recomendaciones cosméticas

-Los principios activos más recomendados para pieles no sensibles son la vitamina C, el ácido retinoico, el ácido glicólico y los hidroxiácidos (con importante función antiedad).

Todo lo contrario en pieles intolerantes que deben utilizar sustancias calmantes, vasoconstrictoras y descongestivas, como caléndula, aloe vera, ácido hialurónico, hamamelis... Además, tienen que evitar productos que contengan alcohol, conservantes o perfumes. Por ello, es fundamental el diagnóstico individual de cada tipo de piel. 

-La textura de la crema ideal dependerá también del tipo de piel y de si se padece alguna afección de base.

-El invierno es la mejor época para realizar tratamientos despigmentantes faciales intensivos, como por ejemplo peelings químicos, fotorejuvenecimiento...

Tu piel tiene memoria... ¡protégela a cualquier edad!