Si fueras a Asia te dirían que ya es tarde para empezar a usar cremas antiarrugas, ¡las asiáticas las utilizan desde los 10 años! 

¿Una locura? Puede, pero sin embargo, mira su piel, por lo general: envidiable.

No vamos a exagerar pero es cierto que cuanto antes empecemos a proteger nuestra piel, más tiempo luciremos una piel absolutamente lisa. Cada una tenemos un cutis diferente y no hay una regla establecida pero los expertos aseguran que una buena edad para empezar sería desde los 25 hasta los 30 años, que es cuando verdaderamente empiezan a surgir las arrugas.

¡Ojo! Si tu piel es muy seca es probable que a esta edad algunas arruguitas ya estén comenzando a asomar, sé muy constante y sigue tu tratamiento antiarrugas para evitarlas. Sin embargo, si tu piel es más grasa, es probable que puedas retrasar el uso de cremas antiarrugas.

El proceso de envejecimiento de la piel es diferente en cada persona, depende de la dotación genética, de los agentes externos a los que estemos expuestos, de los hábitos alimenticios…

Sin embargo, existen unas pautas comunes que podemos aplicar para no recurrir a un tratamiento que no se corresponda con las necesidades de nuestra piel.

En primer lugar, conviene tener en cuenta que las firmas de cosmética suelen contar con diferentes líneas de producto para rangos de edad específicos así como para distintos tipos de piel: sensibles, secas, mixtas, grasas…

Cuando afirmamos que la piel tiene memoria es porque todos los daños causados en el pasado pueden manifestarse en el futuro así que todo el cuidado que dediquemos al cutis cuando aún no sean visibles los signos de la edad jugarán en nuestro beneficio llegado el momento. Eso no significa que debamos empezar prematuramente a usar la primera crema antiarrugas -cada tratamiento a su tiempo- aunque tampoco es que tenga un efecto negativo, simplemente, hay casos en los que no hay necesidad.

A continuación unos consejos según tu edad:

A LOS 20…

Salvando las particularidades de cada una, como norma general, las pieles jóvenes cuentan con mayor elasticidad y más niveles de colágeno por lo que el objetivo principal consiste en preservar el rostro hidratado, convenientemente protegido contras las agresiones solares y aportar una dosis de antioxidantes que prevenga la degeneración celular.

Cuando el problema más frecuente siguen siendo granitos e imperfecciones, no podrán faltar en nuestro neceser lociones limpiadores y, en ningún caso, una buena hidratante.

Lo ideal es recurrir a productos oil free y texturas ligeras que matifiquen el rostro pero sin renunciar a la hidratación.

A LOS 30...

Cada persona es diferente pero, en la mayoría de los casos, las primeras arrugas aparecen al adentrarse en esta década. Sobre todo en treintañeras expuestas a mucho estrés y que en ocasiones sacrifican una buena alimentación por falta de tiempo. Para esas mujeres todoterreno -el proceso se acelera para las fumadoras- existen líneas de producto específicas para primeros signos de la edad.

Son ideales aquellos cosméticos antioxidantes para mantener la juventud de la piel, además, una crema con protección solar será esencial, y si además completamos nuestro ritual con un contorno de ojos, obtendremos un mejor resultado y atenuaremos los signos de fatiga.

A LOS 40…

Sólo el 20% de los signos de la edad son inevitables, el resto pueden ser reparados.

Una vez cumplidos los 40, las mujeres notan cómo van apareciendo arrugas en su rostro y escote al tiempo que pierden la firmeza y tonicidad de la cara. 
Pero no todas las mujeres envejecen igual, hay factores decisivos que hacen que este cambio se produzca más tarde y más despacio.

En primer lugar hay que tener siempre presente que el sol es el peor enemigo de nuestra piel, pues acelera su envejecimiento y provoca manchas, por no hablar del cáncer de piel.

Por ello el paso más importante es aplicarse una crema con protección solar todos los días. La noche es el momento de regenerar la piel, nutrirla en profundidad y aportarle vitaminas, un complemento ideal es un sérum vitamínico que aporte energía a la piel.

Al superar esta edad, es poco recomendable saltarse alguno de los pasos de los tratamientos cosméticos anti aging. El sérum que entre los 25 y los 30 podía ser opcional, debería formar parte de nuestra rutina ineludible de belleza.

Y PARA ÉL…

Los hombres poseen una piel más gruesa y con mayor cantidad de colágeno que las mujeres pero tampoco se libran de la aparición de arrugas.

Como en nuestro caso, suele ocurrir a partir de los 25 - 30 años y es entonces cuando deben ampliarse los cuidados contra las líneas de expresión. Si a los 20 su preocupación principal debería ser la hidratación, a los 30 hay que plantearse incluir productos con antioxidantes y contorno de ojos y a los 40, el sérum también se vuelve imprescindible para ellos.

Si tienes dudas acerca de las necesidades de tu piel, acercate a nuestro centro de estética, situado en Terrassa donde te podremos asesorar y valorar el status de tu piel con un diagnóstico facial GRATUITO.