Con esta guía que te explicamos mejorarás tus digestiones y acabarás con el extreñimiento, gases y retención de líquidos.

¿Comenzamos?

¡Actívate!

Puede que acumules líquidos en piernas y tobillos, moverte te ayudará a activar la circulación y a que el líquido no se estanque en tu cuerpo. Basta con que pasees o bailes unos 30 minutos al día. Si pasas muchas horas sentada, usa un reposapiés y levántate cada hora. Al descansar, eleva las piernas para facilitar la circulación.

¡Bebe más agua!

El "refresco" estrella no lleva azúcar. Aunque parezca una contradicción, para no tener líquidos debes beber agua. Un cuerpo bien hidratado retiene menos porque sabe que no va a "pasar sed". Si el agua no es lo que más te gusta, añádele un chorrito de zumo de limón o haz infusiones frías.

¡Caldo: El mejor depurativo!

Un buen caldo de verduras sin sal o uno de pollo desgrasado sin sal son una buena manera de empezar una comida o de hacer un tentempié ligero, que te hidrata, te depura y te aporta minerales.

¡Desintoxícate!

Además de sentirte hinchada, ¿te duele la cabeza?, ¿tus digestiones son pesadas?, ¿duermes mal?, ¿te sientes cansada?... Es porque la retención de líquidos va acompañada de una acumulación de toxinas. Incluye en tus menús diarios verduras como la alcachofa, apio, cebolla, espárrago, perejil... te ayudarán a "limpiarte" por dentro.

¡Enchúfate!

Acude al centro de estética, tratamientos como la presoterapia o masajes circulatorios-drenantes son un buen complemento a la dieta. Estás técnicas movilizan los líquidos internos (la linfa) y ayudan a eliminarlos.

¡Fibra!

Apúntate a lo integral. Si consumes demasiados almidones y azúcares refinados (harinas, cereales, bollería industrial, etc.), el organismo los convierte en grasas y los almacena. Y en ese proceso también se retienen líquidos. ¿Solución? Escoge las versiones integrales del pan, el arroz, la pasta... Además come legumbres un mínimo de tres veces por semana, porque también aportan mucha fibra.

¡Gases!

Dos de cada tres mujeres los sufren habitualmente. Si es tu caso, toma infusiones de camomila, menta y anís, y condimenta los platos con especias que ayudan a eliminarlos (comino, hinojo, jengibre, romero, etc). Un suave masaje abdominal después de comer también puede ayudarte.

¡Hidroterapia!

La ducha que te limpia por dentro. Para movilizar líquidos, en spas y centros especializados realizan duchas de agua a diferentes presiones.

¡Infusiones!

Ir tomando durante el día infuasiones con efecto diurético te ayudará a eliminar líquidos, ala vez que te proporcionará un efecto saciante. Ejemplos: Té verde, Jengibre, Cola de caballo, Hinojo...

¡Jeans!

Si se te clavan en la cintura ¡no te convienen! Los tejano sapretados pueden presionar tu estómago e intestino dificultando su digestión y la circulación venosa de retorno, lo que hará que te hinches y retengas líquidos.

¡Lactosa!

¿Te hinchas tras beber leche? Puedes ser intolerante a la lactosa ( un azúcar de la leche). Puedes obtar por bebidas vegetales.

¡Mastica!

Comer despacio, masticar bien cada bocadio que tomas y hacerlo con la boca cerrada es clave para evitar hinchazón. Si comes rápido, vas a tragar aire con la comida y acabarás con el abdomen hinchado.

¡Nada!

La natación es ideal para mejorar la circulación sanguínea y eliminar el líquido retenido. Además, al nadar se trabaja un gran número de músculos y el movimiento abdominal favorece el movimiento del intestino, lo que combate el estreñimiento.

¡Oro amarillo: la piña!

Al ser diurética, combate la retención. Aporta casi un 85% de agua, es baja en calorías y rica en fibra. Contiene enzimas como la bromelina, que digieren las proteínas y ayudan a mejorar la digestión.

¡Postureo incómodo!

Algunas posturas diarias dificultan el riego sanguíneo, como por ejemplo el cruce de piernas o el dormir boca a bajo.

¡Quítate el estrés!

Si sufres estrés crónico, tu sistema digestivo puede resentirse y hacer que sufras alteraciones como colitis o intestino irritable, lo que va aproducirte hinchazón abdominal. Por lo tanto, si crees que puedes estar sufriendo un aépoca de estrés, ponle remedio. Te puede ayudar practicar la respiración profunda, darte un masaje, bailar, etc.

¡Redescubre el sabor!

Si al cocinar añades muchas salsas, aparte de estar sumando calorías, incorporarás mucha sal. Si cocinas al horno, vapor, papillote o a la plancha ganarás en salud.

¡Salero, olvídalo!

Un exceso de sal es una de las principales causas de retención de líquidos. El problema es excedernos, porque, además de retención, podemos sufrir hipertensión.

¡Tacones...para bodas y bautizos!

Tus pies son el punto de partida de la circulación venosa de retorno, por eso si sueles sufrir retención de líquidos, no dudes en utilizar un calzado cómodo, que no te comprima el pie.

¡Valioso potasio!

Para que no se produzca la retención tiene que existir un equilibrio adecuado entre el sodio y el potasio. El problema es que solemos ir sobradas de sodio y escasas de potasio. Aumenta su consumo con plátanos, patatas, melón. alcachofas, aguacate, espinacas, calabaza, etc.

¡Xilitol!

Un consumo excesivo de edulcorantes artificiales como es el xilitol, presentes en chicles pueden producir alteraciones intestinales y acabar provocando hinchazón abdominal.

¡Yogurízate!

Tomar yogur en el desayuno, como postre o a media mañana o tarde, es un estupendo remedio antihinchazón. La razón son sus bacterias vivas que cuidan la flora de tu intestino. Si escoges la versión desnatada, te ahorrarás grasas sin perder beneficios.

¡Zumos y batidos naturales!

Si se te hace difícil beber de 1,5 a 2 litros de agua, puedes optar por las infusiones, zumos o batidos depurativos sin azúcar añadido.

¡ADIÓS BARRIGA, HOLA CINTURA!