Bolsas en los ojos imposibles de disimular, anillos que aprietan más de lo normal, piernas hinchadas o pantalones que no abrochan. ¿Qué sucede en tu cuerpo? ¿Estás reteniendo líquidos y no sabes cómo volver a la normalidad? La retención de líquidos es un problema bastante generalizado en las mujeres, muchas veces relacionado con cambios hormonales (como el síndrome premenstrual), con la mala alimentación, el sedentarismo o por la toma de algunos medicamentos. Sin embargo, en ocasiones es un síntoma de alguna enfermedad importante y requiere tratamiento y control medico.

A continuación te enseñamos algunos trucos y consejos para combatirlo...

  • Ejercicio.- Es importante realizar ejercicio de forma habitual. El simple hecho de caminar a buen ritmo sería una buena opción. También es recomendable no permanecer mucho tiempo de pie o sentado en la misma postura, para evitar la acumulación de líquidos en las extremidades.
  • Dieta y suplementos nutricionales.- Se aconseja beber bastante agua, por lo menos ocho vasos de agua durante el día, si por algún motivo no eres muy fanática del agua, puedes reemplazarla por jugos naturales sin agregarles azúcar, algunas infusiones de hierbas o simplemente agua saborizada.

Es importante controlar el consumo de sal, esta se debe agregar a los alimentos en muy pocas cantidades o reemplazarla por hierbas aromáticas y condimentos. También se recomienda tomar alimentos ricos en potasio como el plátano, y aumentar el consumo de alimentos drenantes como el té verde, la piña, la sandía, el apio o los espárragos. 
En el mercado podemos encontrar también ciertos suplementos nutricionales a base de piña, cola de caballo, castaño de indias o ginko biloba, que también pueden ayudarnos. Si tienes alguna enfermedad es mejor consultar con tu médico antes, y en ningún caso usar diuréticos por nuestra cuenta.

  • Descanso.- Se debe hacer todo lo posible para realizar un buen y adecuado descanso, ya que este es muy importante para prevenir la retención de líquidos, en especial si este se produce con más frecuencia en las extremidades inferiores (piernas).
  • Tratamientos de belleza.- Además de cuidar la alimentación y evitar llevar una vida sedentaria, existen algunos tratamientos estéticos que pueden ayudarnos con este problema. Los masajes drenantes, muy recomendados en mujeres embarazadas, son unos masajes suaves que favorecen la mejora de la circulación y evitan que la linfa se acumule, reduciendo así la retención de líquidos.

La presoterapia, por su parte, es un drenaje linfático mecánico realizado con una máquina de aire pulsado que hincha de forma progresiva y ascendente, un par de botas que cubren desde los pies hasta el abdomen. Así, se activa la circulación venosa y linfática.
 

¡Esperamos que te sirvan nuestros consejos y que algunos los incluyas en tu vida diaria!