¿Superas los 30 o los 40 y sigues sufriendo brotes de acné?

Un día te levantas por la mañana, vas al baño para empezar tu rutina de belleza diaria antes de ir al trabajo y... ¡sorpresa! Te miras al espejo y ves que te han salido varios granitos... "¿Cómo puede ser?", piensas mientras recuerdas lo lejos que quedan tus años de adolescencia. Y es que a menudo la palabra acné se relaciona inmediatamente con esa etapa de nuestra vida, pero esta patología va mucho más allá y puede extenderse a la edad adulta.

Un dato: en el caso de las mujeres, una de cada diez padece acné una vez cumplidos los treinta años. Y no se trata solo de un problema de piel, ya que el acné puede afectar de forma emocional. La persona que lo padece puede sentir inseguridades por los antiestéticos granitos que normalmente afectan a la cara, pero que también pueden aparecer en otras zonas del cuerpo como la espalda.

El origen de la aparición del acné en los adultos no está del todo definido, pero hay algunos factores que pueden desencadenarlo como los problemas homonales, el estrés, la contaminación, el uso de cosméticos inadecuados para el tipo de piel, algunas alergias o intolerancias a ciertos alimentos, etc.

Por otra parte también es importante dejar claro que para tratar el acné adulto no sirven los tratamientos que se usan en el acné adolescente, ya que resecan en exceso la piel. Es preciso acudir a productos tanto de tratamiento como de maquillaje específicos para pieles adultas grasas o con tendencia acnéica.

A continuación te damos algunos consejos para mejorar los brotes de acné adulto...

  • La limpieza del rostro es fundamental para mantener la piel sana. Pero hay que utilizar productos adecuados, y ser muy cuidadoso para no hacerse heridas ni contaminar las zonas sanas.
  • No manipular los granos, ni espinillas, bajo ningún concepto, y mucho menos hacerse heridas.
  • Limpiar bien los utensilios de maquillaje: esponjas, brochas…
  • Aunque no hay estudios que demuestren que ciertos alimentos empeoran el acné es muy recomendable no abusar de comidas demasiado grasas, alimentos procesados, con exceso de azúcares o incluso el marisco debido a su alto contenido en yodo puede empeorar el brote.
  • No exponerse al sol sin protección. El acné puede provocar marcas y manchas difíciles de eliminar.
  • No tomar el sol en exceso, aunque a priori puede mejorar el acné, una vez pasado el calor la piel tiende a ejercer el efecto rebote y sufrir brotes más intensos.
  • Evitar remedios caseros de dudosa eficacia (jabones de azufre, mascarillas de arcilla, pasta de dientes…).
  • Utiliza productos de limpieza y tratamientos, así como maquillajes específicos para pieles grasas o mixtas.
  • Haz ejercicio de manera regular, la actividad física es buena para tu piel, porque reduce la ansiedad y aumenta el flujo sanguíneo hacia todos los órganos.
  • Usa poco maquillaje: durante un brote, evita usar maquillaje o rubor. Si necesitas hacerlo, es indispensable que te laves la cara al final del día, sin importar que tan cansada te encuentres.

Si consideras que tienes mucho más acné que otras personas y nada de lo que intentas es efectivo para disminuir los brotes o tienes cicatrices graves, consulta a un médico. Más allá que un problema estético, puede ser una enfermedad dermatológica grave.