Con el cambio de estación, llegada del frío y la falta de luz, nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan un cambio en la dieta que potencie el sistema inmune, nos ayude a combatir el frío y potencie el ánimo. La naturaleza es sabia: en verano nos da fruta con grandes cantidades de agua que nos ayudan a hidratarnos, en otoño e invierno, nos da cítricos ricos en vitamina C y sales minerales para aumentar las defensas y reforzar el sistema inmunológico. Hoy queremos hablaros de las propiedades de 12 alimentos propios del otoño...

  1. Granada: el interés por esta fruta otoñal es creciente gracias a sus efectos antioxidantes (que proceden de las antocianinas que le dan su color rojo rubí y de la vitamina C) y su capacidad para proteger frente a algunos tipos de cáncer (próstata). También destacan sus propiedades diuréticas, que favorece la eliminación de agua y sales. Con poco nivel calórico, esta fruta aporta potasio, fósforo, magnesio y un alto contenido en vitamina C. Esto último ayudará a recuperarnos de los posibles catarros propios del otoño.
  2. Castañas: lo más destacado en un primer momento son las pocas calorías que tienen, algo que se combina muy bien con su alto contenido en fibra, proteínas, hidratos de carbono y minerales como el magnesio, potasio, hierro y fósforo.
  3. Nueces: es un fruto energético cuyo consumo ayuda a reducir los niveles de colesterol malo, la hipertensión y los niveles de glucosa en sangre, todos ellos factores de riesgo de las enfermedades del corazón. Es uno de los frutos secos que más ácidos grasos esenciales omega 3 contiene, además de tener vitaminas y minerales en abundancia (las nueces son ricas en calcio, fósforo y magnesio) aportan serotonina y tienen la proporción ideal de proteínas, grasas y fibra necesaria para atenuar la sensación de hambre.

  4. Calabaza: baja en calorías y rica en fibra, mejora el tránsito intestinal, previene el estreñimiento y colabora en la protección frente al cáncer de colon. Su contenido en potasio y escaso aporte de sodio hacen que su consumo sea beneficioso si existe hipertensión. Rica en betacarotenos que en nuestro organismo se transforman en vitamina A, cuida de la salud ocular y ayuda a la visión, destaca su aporte de antioxidantes y el hecho de que también sea ideal contra la retención de líquidos.

  5. Alcachofa: una joya nutricional, se destaca de su composición tres tipos de sustancias: la inulina, los esteroles y la cinarina. Así, la inulina es una fibra dietética con efecto prebiótico que estimula el desarrollo de la flora intestinal. Los esteroles trabajan reduciendo la absorción de colesterol intestinal, y la cinarina estimula la secreción de bilis favoreciendo la digestión de las grasas y ejerciendo un efecto diurético. Otra gran virtud de la alcachofa: su elevado contenido en ácidos (ascórbico, clorogénico y cafeico, principalmente), que estimulan la diuresis o eliminación de la orina, por lo que ayuda a mejorar la retención de líquidos.
  6. Lombarda. Con un alto contenido en fibra y un bajo aporte de calorías, es una opción ideal en las dietas para controlar el peso, tienen efecto saciante. Además, su alto contenido en antocianinas le proporciona un efecto antioxidante y beneficios para la salud ocular. También destacan sus propiedades diuréticas debido a su riqueza en potasio, lo que la convierte en un alimento adecuado para evitar la retención de líquidos y eliminar toxinas.
  7. Brócoli: rico en vitamina A, betacarotenos, vicamina C, fósforo, potasio, calcio y hierro, destaca su bajo contenido en calorías, así como su alto contenido en fibra, su capacidad para ayudar a aborber el hierro y sus propiedades anticancerígenas.
  8. Espinacas: tienen pocas calorías y son ricas en fibra y agua, además de ser una de las verduras más ricas en betacaroteno (provitamina A) y vitaminas del grupo B, C y E. Destaca así su ácido fólico, y minerales como el potasio, el calcio, el fósforo, el magnesio y el hierro, además de contar con la coenzima Q-10 que es capaz, entre otras cuestiones, de combatir el cansancio.
  9. Setas: ricas en vitaminas y minerales, son una excelente fuente de potasio y fósforo, esencial para el metabolismo de los huesos, aunque el mineral que más contienen es el selenio, un potente antioxidante que previene el envejecimiento celular producido por los radicales libres. Su riqueza en cobre hace que ayuden a mantener en buenas condiciones el sistema inmunológico, el cardiovascular y el nervioso.
  10. Moras negras: ricas en minerales, vitaminas y antioxidantes. Su efecto antioxidante protege al organismo del envejecimiento prematuro y es posible gracias a la antocianina que además la da su color característico. Tienen un efecto beneficioso sobre los niveles de colesterol HDL (bueno) y sus vitaminas ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, lo que nos protege frente a las enfermedades características del otoño. Otra de sus cualidades es que protege los dientes y las encías evitando la proliferación de bacterias.
  11. Manzana: Es rica en aminoácidos, minerales, antioxidantes y fibra. Ayuda a reducir el colesterol, a regular el ritmo intestinal, es depurativa y digestiva. Es adecuada para tratar la acidez de estómago y prevenir y tratar las flatulencias. Favorece la eliminación de toxinas (por su contenido en cistina, arginina y ácido málico) y es adecuada en los casos de obesidad. Cruda, con piel y a mordiscos es la mejor manera de consumirla pues además de todo lo citado ayudará a mantener los dientes limpios y sanos.
  12. Naranja: es una fruta con escaso valor calórico y un aporte interesante de fibra soluble (pectinas), cuyas principales propiedades se relacionan con la disminución del colesterol y la glucosa en sangre. En su composición también destaca su elevada cantidad de vitamina C, antioxidante natural que refuerza el sistema inmune. A la hora de consumirlas, se recomienda comer las naranjas enteras.

Como aseguran los grandes chefs, los alimentos embellecen cuerpo y alma, sobre todo si los consumes en su época de máximo esplendor...