La palabra manicura viene de la combinación en latín de las palabras “manus” (mano) y “cura”, es decir el cuidado de nuestras manos.

Hace 3.000 años el pueblo egipcio y chino cubría sus uñas en tonos brillantes demostrando que no pertenecían a la clase trabajadora, que las llevaba al natural. No podemos dejar de destacar a Cleopatra, que aplicaba henna en sus uñas para darles color.

En el Lejano Oriente llevar las uñas largas era sinónimo de poder y de riqueza. Los colores favoritos eran el oro, plata y rojo brillante.

Incluso usaban una especie de férula de oro para protegerlas y destacar la longitud.

En el siglo XIX se imponen las uñas puntiagudas en forma de óvalo y con punta muy fina. Las mujeres bañaban sus uñas en aceites aromáticos y se esmaltaban en tonos muy claros y naturales.

En el siglo XX ¡Por fin llegaron los esmaltes de uñas!

Los colores vivos y brillantes eran para las clases populares, mientras que los colores perlados y claros se reservaban para la clase más pudiente.

Fue Coco Chanel quien introdujo la uña corta y colorido fuerte en las clases sociales acomodadas.

De 1930 a 1940 se descubrió el quitaesmalte, las uñas postizas y los fortalecedores de uña. Comenzaron a surgir los primeros expertos y a impartir charlas sobre las nuevas técnicas.

Durante los años cincuenta arrasa el color rojo y se pintan con la media luna y durante los sesenta se empiezan a poner de moda colores como el azul, verde, para dar alegría al movimiento hippy, lo más chic era llevar manicura francesa en el largo que más te gustara.

Poco a poco la moda se va adaptando a las necesidades de la mujer trabajadora y el largo se va acortando.

En los noventa llegan los colores neones y el negocio de los esmaltes sigue creciendo a una velocidad extrema. En los últimos años hemos visto de todo, nail art, esmaltado permanente, todo tipo de formas y por supuesto infinidad de colores!!

A continuación Más Guapa os deja 5 beneficios que tiene pintarse las uñas!

  • Suele ser recomendable para aquellas mujeres que se muerden las uñas, al estar pintadas, la tentación será la misma pero la acción disminuirá, ya que si las muerden se llevarán algo de esmalte, el cuál no tiene un sabor demasiado agradable.
  • El esmalte endurece: Si tus uñas son frágiles y quebradizas, prueba a pintar tus uñas con normalidad, verás como poco a poco se harán más fuertes y resistentes.
  • Hacen que tus manos luzcan más bonitas y femeninas, sólo tienes que dar con los colores que te vayan bien para tu tonalidad de piel y llevarlas en todo momento bien cuidadas.
  • Algunos esmaltes y ‘top coats’ suelen ir vitaminados y con calcio, lo cuál ayudará a “alimentar” tu uña con aquello que necesite.
  • Podrás lucir un ‘look’ de uñas diferente en cada ocasión y acontecimiento. Unas uñas pintadas correctamente y con los colores adecuados pueden ser otro complemento más a nuestro look.